Fue la última vez que dormiste conmigo, en una noche extensa, follada y llorada, donde me prendí fuego en medio de tu comedor y salí a gritar las llamas sobre tu cama. Dejé tu boca intacta, entre tus cortinas azules y tu escritorio, desde ahi, ya no sales a mirarme a Bilbao, ya no voy a ir, no me vas a esperar en el metro y yo no sentiré más miedo de verte y más terror de dejarte, porque todo se fue, doblando la esquina y no lo vimos, apenas nos vimos nosotros, entre parpadeos largos y lentos, apenas nos olimos, apenas nos tocamos, a penas nos hicimos algún efecto para la vida, para lo que queda, para después de, para recordarte. Solo veo tu culo paseando por la pieza, y siento tu peso en el borde de la cama para que comiences a decirme: Vamos?.
(Fuente: lluvialbondigas, vía policromas)
Creo que soy feliz en alguna parte, debe estar por ahí ese lugar ahora, debe existir menos mierda en algún rincón de mi cabeza ahora que no puedo ver, debe estar en los pedales de mi bicicleta, en mis lápices de colores o en los bigotes de mi gato porque ser feliz debe ser algo fácil de ejecutar, pero que a mi me resulta esquivo y difícil, nunca entiendo nada, no entiendo al otro más allá de mis manos, entiendo lo que toco y todo lo demás no me resulta obvio, debo tener algún problema con la pragmática que me hace siempre quedar fuera de todos los asuntos importantes, nunca supe que estaba pasando algo, ni se cuantificar las cosas que laten en mi corazón. Podría decir que escribo desde el mejor lugar del mundo, una cama desordenada, con corazón coraza durmiendo a mi lado, son las 10 de la mañana y quizas no exagero, pero me muero mucho esta mañana , soy ahora mismo alguien que transforma lo que no puede llorar en letras
Hasta ahora me siento curado de esa felicidad que depende de otra persona, y eso ya es mucho decir, no miro el teléfono cada 3 minutos esperando alguna nueva noticia de otra persona que no sea la mía, me despierto en las mañanas pensando que aventura me espera allá afuera y con que persona la…